Otoño de 1512. Una goleta navega rumbo a Cádiz. Una galerna la encalla en la Punta la Nao. El cargamento es sumamente valioso; trae estibado los misterios aurorales del flamenco. Lingotes de seguiriya y soleá, plata pura de corridos y tonás, de cantiñas y perlas preciosas de aroma indiano. Por testigo su orilla y la sangre dinástica de la gente del bronce. Pericón lo dijo y el poeta de Archidona dio fe. Aquí están los fardos, sin pretensión de fardar. Papeles flamencos de Cádiz y sus Puertos.
Índice de artículos:
▼
lunes, 11 de marzo de 2013
sábado, 9 de marzo de 2013
miércoles, 6 de marzo de 2013