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miércoles, 8 de mayo de 2013

¡Caray con los fastos del Doce! Origen de una bulería (1912)


Si algo nos enseña la historia es que ésta no nos sirve para nada. El aprendizaje más difícil del ser humano es el de sus propios errores. ¿Erramos? ¡Erraremos! No aprendemos. Lo acumularemos y lo repetiremos, como desmemoriada generación inane a la que se le han transferido genéticamente los despropósitos, y nosotros, como parias sin criterios, borreguitos obedientes, pastando en rediles urbanos, haremos lo mismo que hicieron los que antes estuvieron. Aunque lo hecho estuviese mal.



Se acabó el Bicentenario y a Cádiz se la comieron las moscas. Iocosa Gades, Gadir, púnico e irrepetible. Emporio de estorbe. Coba del nueve. Nada de caoba. Recortes fritos. Pasacalles cutres, bandas tocando Paquito el Chocolatero y La abeja Maya; tesoros de las Mercedes que no verán buesas mercedes. Íbamos a medias y a las medias le han hecho otra carrera de Indias. Cumbre de Jefes de Estado. Diosas y Ninfas con madroñeras de Pepi Mayo. La Casa de Iberoamérica: El Señor de Don Pan. Cádiz que sofríe. Centro de Interpretación inaugurado y cerrado. Memorial desmemoriado de las libertades.¡Socorro que viene otro muelle! Un castillo a medias y media docena de exposiciones dispersas; un comisario enfadado y hasta el verte, Reverte, que IU ha preguntado qué le cuesta al erario comisariar el comiserio. Y un puente a medio construir, con un gálibo de 69 metros, que nos está costando una pasta gansa para que en el 2014, acaso en el 2015 o quizá en el 2016, entre un flujo de tráfico que la ciudad será incapaz de absorber, por una elemental carencia de infraestructura.


Maqueta del proyecto de Monumento a las Cortes. Fototipia de Hauser y Menen. AHMC

Cuando en 1912 se preparaba la fiesta del Centenario, el despropósito fue parecido. Fotocopia anticipada del disparate. Más de lo mismo cien años antes. Se proyectó un monumento en piedra que en el Centenario del Sitio conmemorase las Cortes de Cádiz y la promulgación de la Constitución de 1812, para lo cual se abrió un concurso público. Llegó 1913, y 1914, pasó 1915... y años subsiguientes, y en la explanada ganada al mar de la antigua playa de Puerto Piojo, las piedras del monumento doceañista yacían apiladas en fila frente al caserío barroco de las Cinco y las Cuatro Torres. No es hasta 1929 cuando el monumento se concluyó, o sea, diecisiete años después.


Foto: fondo de Ramón Grosso. Biblioteca de Temas Gaditanos

A todo esto, en enero de 1912, el célebre autor de "La murga del siglo XX", Francisco de Llames, montó un espectáculo en el Cine Escudero, con un éxito extraordinario, parte de cuyos cantables han sido incorporados al corpus buleaero de la Escuela de Cádiz. Pero antes de proseguir, reseñemos algunos datos biográfico de su figura:

Francisco de Llames Bello, nació en Chiclana de la Frontera (Cádiz), en 1876 y falleció en la primera mitad del siglo XX. Ejerció de pintor de brocha gorda en el Dique de Matagorda. Residió en el piso primero de la casa número 11 de la calle Libertad y en el número 97 de la calle Sagasta de Cádiz. Fue un destacado murguista del siglo antepasado que mantuvo una gran amistad con "El Tío de la Tiza". Participó en muchas agrupaciones del Carnaval de su Chiclana natal, erigiéndose en el más consumado autor de su localidad; caso de la comparsa chiclanera "Defensores de España" (1896): "Solamente una comparsa ha llamado la atención, tanto por sus trajes como por sus canciones. Era ésta la de los Defensores de España que dirige el simpático Paco Llames", decía la prensa local. Su gran notoriedad la alcanzó con "La murga del siglo XX", siendo de ésta última su autor y presidente, en los años 1901 y 1902, cuando residía en Cádiz en la calle Sagasta. Esta célebre agrupación solicitó su primera salida el 5 de febrero del año de 1901. Al año siguiente repitió salida, renovando de Llames por completo el personal, al quedarse tan sólo con un componente del año anterior (Juan Tocino Luis), e incorporando a Francisco Guzmán Estrada "El Batato" y a Antonio García Jurado, según consta en la solicitud de su segunda salida, que está fechada el 31 de enero de 1902 y manuscrita por el propio Rodríguez. Actuó con "La murga del Siglo XX" en Málaga, en Sevilla en el Café Novedades y en el Teatro San Fernando, en Madrid en el Teatro Romea y en Barcelona en el "Ambigú Barcelonés". Residió más tarde en Sevilla en la Alameda de Hércules, número 83, ciudad en la que cantó, con ambas agrupaciones, por espacio de mucho tiempo y en la que (en compañía de otros autores como Rodríguez y Pujales) sembró la semilla de las murgas gaditanas que más tarde germinaría con las murgas sevillanas de los años veinte y treinta: "Los Medina sevillanos", "Los Rondán", "Los Bernal"... En el año 1912 está al frente de una curiosa agrupación que se tituló "Los autómatas Maggrín", híbrida de artistas flamencos, entre los cuales se encontraba Antonio El Herrero y Joselito el de Rita y varios de sus murguistas habituales. Debutaron el 5 de enero de 1912 en el Cine Escudero: "Don Francisco Llames, el afortunado creador de la legendaria "Murga del Siglo XX", que logró dar la vuelta a toda España, conquistando dinero y aplausos; el Sr. Llames, repetimos, ha tenido un feliz acierto este año con la presentación de sus ya célebres, Autómatas, pues puede decirse, sin temor a exagerar, que dicha agrupación es de los más chistoso que en Cádiz se ha inventado"(1).

Veamos su rastro en el año del Centenario, actuando con El Cojo de las Marianas, el coro "Los panzudos" y distintos espectáculos de variedades:


Eco Artístico, 5 de enero de 1912

El Comercio, 6 de enero de 1912

La trouppe Maggrín, bien descrita por la siguiente gacetilla, en la que el periodista recuerda el enorme éxito obtenido por la extinta "Murga del siglo XX", que causó furor en todo el territorio español durante más de siete años.


El Comercio, 13 de enero de 1912

Y nuevamente en Cádiz en los dos Cines Escuderos, tanto el del muelle, como el de la Plaza de la Libertad, ambos del mismo empresario, Francisco Escudero Guerra:


Eco Artístico, 25 de enero de 1912


Su paso por La Isla, en esta ocasión en el Cine la Rosa:


Eco Artístico, 15 de abril de 1912

Y su reaparición en el Cine del muelle, con un público incondicional, ya fiel seguidor de las ocurrencias por bulerías:



El Contribuyente, 18 de abril de 1912


Así lo vivió Pericón de Cádiz y así lo contó en su libro de memorias:



"Un año llegó a Cádiz un ventrílocuo haciendo de los 'Muñecos Autómatas', entonces se le ocurrió a uno de Cádiz hacer esto de los Muñecos Autómatas, con personas verdá, con artistas flamencos. Y los presentó por Carnaval en el teatro Escudero. Salían tos los muñecos sentaos en sus sillas con la cara tapá y unas guitas amarrás del cuerpo a lo alto del escenario como si fueran marionetas (...) aparecían los muñecos con sus caras pintás, (...) principiaban a tocar los tocaores, luego los cantaores y por último la bailaora y el bailaor... y tó como si fueran muñecos verdá, haciendo los movimientos al estilo de las marionetas, pero con un compás y un arte... y los muñecos eran Joselito el de Rita, Antonio el Herrero, Habichuela y otros que ya no me acuerdo. Hace ya tantos años..." (2)



Royal Cinematógrafo Escudero

El espectáculo de los Autómatas Maggrín basaba toda su carga humorística en reírse con ironía del despropósito del Centenario de las Cortes, por la cantidad de proyectos que se quedaron en el camino —cuyo fracaso cumbre fue el monumento— y por la perspectiva poco halagüeña que se le veía al incierto horizonte de 1913.

                                            Ay con el caray, caray, caray
                                            que mire uste qué fiestas
                                            que van a haber en Cái
                                            que ni las hambres la vamos a sentir
                                            qué mire usté qué gracia tiene este país.

Colección particular de José Blas Vega

Ésa era la fiesta. Mucha fiesta centenaria; muchos juegos florales; mucho ministro y cargos visitando la ciudad; muchas revistas navales y militares, concursos de tiros, corridas de toros, veladas, carreras de caballos... y el pueblo esmayao, pero riéndose de su propia sombra, en tiempo de bulería de Cádiz, con unos desvergonzados muñecos, murguistas y flamenquitos en comandita, que ahora enumeraban con sorna el grueso "fuerte" de las fiestas del Centenario y la abundancia de comida:
                                     
                                           Van a poner en Puerto Chico
                                           una fuente luminosa
                                           y en la Plaza las Canastas
                                           se alumbran con mariposas.

                                           Tengo unos amigos míos
                                           que en el barrio del Balón
                                           van a poner un monumento
                                           encima, a María Bastón.

                                           Habrá frijones pegaos
                                           y en las casitas de los vecinos
                                           y habrá chuleta empaná
                                           pa cuando vengan los maríos.

Estas son las bulerías en modo mayor, tan características de la Escuela Gaditana, estudiadas por Ramón Solís(3) y Ramón Grosso(4); que grabó La Niña de los Peines con Juan Gandulla Habichuela y cultivada por todos los cantaores de Cádiz, Pericón, El Flecha, Manolo Vargas, Diego Antúnez, Aurelio, Ignacio Espeleta, Chano Lobato... Éste fue su origen: el pueblo con guasa cáustica ante el fracaso del Centenario.
                                          
                                          LA NIÑA DE LOS PEINES
                                       
                                          
                                          MANOLO VARGAS              
                                       
Trondheim es Cádiz con más salmones / Cádiz es Trondheim con más ostiones

Tras las versiones de Pastora y del hermano de El Cojo Peroche, escuchemos a Lena de Trondheim, haciendo esta versión de bulerías gaditanoruegas (en noruego); qué mirusté qué arte tenemos en Trondheim (Noruega):



A propósito de un tragador de sables que en el Cine Escudero exhibía sus habilidades, volvió a salir la gazuza con el estribillo de moda, que había causado furor:


Los Rayos X, 31 de enero de 1912


Foto: Ana Palma. Deflamenco.com
Por las oficinas donde se administraban los jurdeles del Bicentenario y del Flamenco, ignoraron un espectáculo de Mariana Cornejo, David Palomar, con coreografía de Juan Ogalla, y su cuerpo de baile; con la dirección escénica de Ana López Segovia, y con la dirección, textos y asesoramiento de Antonio Barberán y de Javier Osuna. El colofón de dicho espectáculo entrocaba los títeres de La Tía Norica con los títeres Autómatas Maggrín y los artistas actuales salían igual que en el Cine Escudero, dándole un guiño estético, cómplice y sonoro a la historia.

No sabían de qué les estábamos hablando, claro y prefirieron Pepas y Suites flamencas.

                   

                            

Y no hemos aprendido nada. Horizonte incierto de 2013... y el puente sin acabar ¡Caray!
_________________________

(1) Archivo Histórico Municipal de Cádiz, Padrón de 1907 (L-3.233, Fol. 77); Padrón de 1911 (L-3.366, Fol. 93). Diario de Cádiz, 26 de febrero de 1896 (edición de tarde) y El Comercio, 13 de enero de 1912.

(2) ORTIZ NUEVO, José Luis y MARTÍNEZ VILCHES, Juan, Las mil y una historias de Pericón de Cádiz recogidas y ordenadas por J. L. Ortiz Nuevo, Madrid: Ediciones Demófilo, 1975 (Pág. 73).

(3) Ramón Solís recogió en 1966 la siguiente variante:

Con el ¡ay!
¡Caray, caray!
Mirusté qué fiestas
que va a haber en Cái.
¿Luego?...
¡La jambre que se va a pasá!
¡Aaaay!
¡Caray!
Caray
¡Caracá!

SOLÍS LLORENTE, Ramón, Coros y chirigotas. El Carnaval de Cádiz, Madrid: Taurus Ediciones, 1966 (Págs. 12 y 13).

(4) Apuntes mecanografiados de Ramón Grosso, que constituyen un claro borrador de un libro que, por razones que se ignoran, finalmente no vio la luz. Fondo de Ramón Grosso, Biblioteca de Temas Gaditanos.

10 comentarios:

  1. Decía que... "Ay, ay, ay, lo que sa perdío Cái". Se repetirá la historia y, con suerte, para 2027 veremos ese espectáculo que se quedó en el camino, sí del puente a ninguna parte...

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    1. Las cosas de la vida, Ana. Y era un espectáculo barato. Un abrazo.

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  2. Como siempre, amigo Javier, genial artículo y oportuna llamada de atención para los 'ordenantes de la Patria'. El espectáculo que montamos con tanto entusiasmo y dedicaciòn, se perdió por alta mar y eso que no corría ni brisa marinera. En fin.... otra vez será, tanto tú como yo, dimos lo que pudimos, que fue mucho; realmente una verdadera pena, pues sabes bien que hubiera sido todo un éxito. ¡Fijate la gente que se movía en Cádiz en 1812; Antonio Monge 'El Planeta', su hermano el bolero 'Luis Alonso', el joven Lázaro Quintana, El Tío Carando, José Cantoral, la Cantorala, los hermanos toreros Lavis, etc.... un sin fín de personajes históricos que dado sus habilidades han hecho historia poniendo a Cádiz por bandera.

    Un fuerte abrazo y en otra ocasión será.

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    1. Pues sí, querido Antonio y eso que del 1 al 10 cuento hasta el 6 (contamos). Para algunos técnicos los monjes están en los conventos, los planetas en el firmamento; y lo más parecido que han oído a Cantoral es la finca de la Pantoja.

      Otro abrazo para ti y gracias por tu comentario.

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    1. Muchas gracias, amigo Rafael. Que cientos de almejas nos esperen en el Condado de Don Pelayo.

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  4. Vale la pena esperar unos días para leer esto... De... iba a disí una ordinariez, tito. Enhorabuena.
    P.D. de sobrino "porculero": Se te ha pasado la nota 2 al final.

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    1. Jajajajaja anoche era tarde y dejé cojo el texto. Sólo un sobrino meticuloso repara en ello. Cómo se nota la importancia que le das a las anotaciones. Ahora lo hago Santi.

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  5. Qué bueno, Javier, da gusto leerte

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    1. Muchas gracias, Lalia. Pasa y ponte cómoda. Gracias por comentar.

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