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domingo, 24 de marzo de 2013

La malagueña del Mellizo se grabó en cilindro de cera

Muy a pesar de que la borrasca atlántica traiga lluvias; muy de que las aguas gaditanas discurran "tapadas" —esto es, con mucha arena en suspensión— y de que el aguaje lunero que se avecina, presente aguas frías y turbias, malas, por tanto, para que el choco aparezca, no ha impedido que a la altura de los bajos de la Garita, justo enfrente de la Cortadura, haya aparecido un fardo esta noche con el contenido de una noticia tan inesperada como de primer nivel: la malagueña de Enrique el Mellizo fue grabada en un cilindro de cera.


Thomas Edison


La Ilustración Española y Americana, 15 de mayo de 1878
Repasemos antes el contexto del fonógrafo en nuestra tierra. La primera experiencia que la ciudad de Cádiz tuvo con el fonógrafo, se remonta al día de Nochevieja de 1879 y el siguiente 1 de enero de 1880, en el Teatro Principal, según nos cuenta Rafael Garófano, a partir de un programa de mano, publicitando el acto en dicho coliseo, cuyo texto decía: "Fonógrafo Edison, el descubrimiento más admirable del siglo. Máquina que habla y canta, dirigida por el caballero Bargeon de Viverols, miembro honorario de la Academia de Física de París" (1).

Con posterioridad, ya vimos que el 28 de enero de 1895, en el Salón de pianos Quirell con Manuel de Falla presente, acompañado de su padre, se dio una nueva audición fonográfica, como la que luego se produjo en los salones de la Real Academia de Santa Cecilia, el 13 de febrero de 1896, por Enrique Armando Hugens, uno de los nombres fundamentales en la historia del fonógrafo (2), personaje decisivo que difundió sin tregua las bondades del invento de Edison, por toda la geografía española, como bien dice Carlos Martín (3).

La audición de hoy se produjo en la tarde del 20 de enero de 1894 y vuelve a corresponder al infatigable Armando Hugens, propietario del fonógrafo Edison, que la ofrece, a la prensa y al sector más influyente y opulento de Cádiz, a la vera de la conocida perfumería de Bocanegra, en la calle Ancha, en donde tenía establecido su establecimiento fonógrafico.

Toda la burguesía gaditana alrededor del aparato parlante y la certeza más absoluta de que la malagueña del Mellizo fue grabada en los cilindros Edison, mucho antes —al menos dieciséis años antes— de que El Niño de la Isla impresionara la que, hasta ahora, se tenía por la grabación más primitiva de una malagueña del Mellizo, la efectuada en 1910 para la casa Zonophone.


Nos queda la duda. ¿Grabó el propio Enrique el Mellizo, u otro cantaor en su lugar impresionó su malagueña? Todo es posible. 50 % de si y 50 % de no. Porcentajes equilibrados. De lo único que estamos seguro es de que su célebre malagueña, tipografiada en cursiva, conforme al buen manual de estilo periodístico y con el adjetivo de "célebre" —o sea, ya famosa en 1894—, fueron reproducidas ante las familias más acomodadas de la ciudad.

Pasen, pasen. Cojan asiento. ¿Un sandwichs de jamón de York? ¿Un amontillado Petenera de Sánchez Romate Hermanos? ¿Un habanero? ...

Comienza la audición:

"Salón Edison.– En la calle Ancha, inmediato al despacho de perfumería del Sr. Bocanegra, se ha inaugurado ayer un establecimiento, en el que se dan audiciones fonográficas.



A la invitación que hizo el propietario del fonógrafo Sr. Hugens, concurrieron distinguidas personalidades de esta capital, entre las que recordamos al Sr. Aramburu y esposa, señores Lacave, Viesca, Genovés (hijo), Pemán, Milego, Portela y representantes de la prensa gaditana.

El local está dispuesto con verdadero gusto. El salón, que pudiéramos llamar de recibimiento, está preparado con enseres de comodidad y capricho.


Muebles elegantes y lujosos; cuadros en los que se exhiben fotografías de mujeres hermosas, artistas conocidas en su mayor parte; macetas con planta de salón y elegantes palmeras, aparatos de gas de artística configuración y rico cortinaje rameado, constituyen el conjunto de la primera pieza, que ofrece una primorosa perspectiva y predispone en favor del programa que se anuncia.


Ya en la segunda pieza se observa el fonógrafo, sobre una mesa cubierta con tapete hasta el suelo, con su caja de barnizada caoba, abrillantado mecanismo de acero y tubos de goma, dispuestos de manera cómoda que permite escuchar con perfecta regularidad las manifestaciones del aparato.



Excusamos todo elogio de esta invención asombrosa, que solamente puede juzgarse apreciándola de cerca, limitándonos á consignar, que repitió con toda fidelidad, distintas piezas de música, romanzas, peteneras y las célebres malagueñas del Mellizo, causando la admiración del distinguido auditorio que concurrió á la audición de ayer tarde.

El Sr. Portela pronunció tres discursos que el aparato reprodujo en todos sus detalles.


Los concurrentes no ocultaban su admiración hacia tan grandioso invento, elogiando las condiciones en que se presentaba, y ponderando el talento del gran sabio de nuestro siglo, cuyas concepciones maravillosas despiertan todos los entusiasmos y simpatías.


El Sr. Huguens obsequió expléndidamente (sic) á sus invitados con sandwichs, vinos amontillados y tabacos habanos.


Después de las 7 se terminaron las audiciones, á las que concurrió lo más distinguido de esta sociedad.


Desde esta noche queda abierto el salón al público."



Diario de Cádiz, 21 de enero de 1894

_________________________

(1) GARÓFANO SÁNCHEZ, Rafael, El cinematógrafo en Cádiz. Una sociología de la imagen, Cádiz: Fundación Municipal de Cultura, 1986 (Págs. 42 y 43).

(2) MONTEJANO GÓMEZ, Mariano, El fonógrafo en España. Cilindros españoles, Madrid: El Autor (Madrid: Industrias Gráficas Caro, 2005).

(3) MARTÍN BALLESTER, Carlos, Origen y evolución del sonido grabado en España. Análisis de la obra del "Tío de la Tiza" desde la discografía antigua, Madrid (inédito), 2012.