Translate

Mostrando entradas con la etiqueta El Niño de la Leo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El Niño de la Leo. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de junio de 2016

(II) Galería de retratos flamencos. Inauguración de Canal Sur Radio. Cádiz, mayo de 1989

Chano Lobato

Corría el año 1989. Se había disuelto Alianza Popular, el partido creado por siete ex ministros franquistas. El príncipe Akihito barruntaba relevo; al poco, fallecería su padre, Hiroito —¡ay porejito!, le cantaron por aquí—. Salman Rushdie publicaba Los versos satánicos y desataba la furia del mundo musulmán y en Pekín se había iniciado la revuelta de la Plaza de Tiananmen.

En Cádiz, un mago salvadoreño sacaba de su chistera, regates imposibles, haciendo magia con un balón al filo del banderín de corner y bebiéndose a tragos la vida, le daba coba a un gallego que le entrenaba, con sus sempiternas noches de faldas y alcohol: la ecuación de la vida para un genio que te hacía una cachita, una culebrita macheteada o le daba decenas de volaítas a una naranja, más pronto que decir amén. La vida en siete sorbos.


Mágico González y Juanito Villar ante las cámaras de TVE


Camarón en Abbey Road (Londres)


Otro mago, sorprendente, con increíbles similitudes al anterior, de ser y de estar ante la vida; melenudo como él, imprevisto como él, tímido como él, célebre por sus espantás como él, también genio de origen humilde, nacido en La Isla de León, Camarón, ultimaba en Abbey Road, su penúltimo long play de vinilo con la Royal Philharmonic Orchestra; disco que presentaría en la Navidad de ese mismo año, un 3 de diciembre de 1989 en el Teatro Andalucía de Cádiz.



Foto: Jaime Gorospe
Fernando Quiñones, Josefina Junquera y Pilar Paz Pasamar 


Antonio Reguera



A finales del mes de marzo de ese año, oficiosamente, y en abril, ya de forma oficial, nacía en Cádiz una nueva emisora de radio: Canal Sur Radio S. A., filial de la Radio Televisión de Andalucía. En la primera quincena de mayo efectuaba su período de prueba y el día 29 de ese mismo mes se presentaba al público de Cádiz en el Hotel Atlántico, ante toda la sociedad gaditana, con una representación nutrida de invitados ilustres, autoridades y celebridades, variopintas, desde los poetas Fernando Quiñones y Pilar Paz Pasamar, al cantautor Javier Ruibal o al gurú de la pocavergüenza, Antonio Reguera.  


El Peña, último galán del Cortijo, interpretando Ágata, tras su gira con Los Beatles de Cádiz
Juan Martínez Neto, Juman, hijo de Pericón de Cádiz

Canal Sur ocupaba una finca en la céntrica Plaza de España y una antena de veinte metros de altura, coronaba la azotea del inmueble. El emplazamiento de los estudios de Cádiz tenía desde allí mismo el centro emisor, con una potencia de 5/5 Kw. y le fueron asignadas las frecuencias 102.5 y 104.4 de la Frecuencia Modulada.


Carmen Abenza y Mariana Cornejo. Atrás,
Curro la Gamba y Manolo Gago
Nos tocó producir y coordinar íntegra la gala, que duró más de doce horas, así como organizar también la fiesta flamenca; en un tiempo récord (menos de una semana, por mor de cositas naíta más que regulares), con la única e inestimable ayuda de Joaquín Ponce de León y Miret (¡cualquiera no pone aquí sus muy nobles y muy heráldicos, tres apellidos!). 

Dirigía la delegación gaditana Pepe Cervantes, y Paco Sánchez, eminente radiofonista y fotógrafo especializado en flamenco, lo hacía desde el organigrama primigenio de aquella incipiente emisora autonómica.



Luci Vera, Javier Osuna y Mariana Cornejo


Joaquín Linera Cortés, El Niño de la Leo


Ningún artista fue cobrando. Todos actuaron de forma altruista; ése fue el pacto alcanzado con Jesús Antonio Pulpón. Pero la guasa meridional afloró como en las salinas cristaliza la flor de sal, o el velo de flor emerge en la superficie de la bota de manzanilla: un corrillo travieso de flamenquitos de Cádiz: (comandados por Juanito Villar Pansequito) se pusieron de acuerdo para gastarle una broma a Rancapino —que le gustaba una peseta, más que a un cangrejo moro una lapa— al que le dijeron que todos habían cobrado ya por adelantado y le había pagado en efectivo un tal Javier Osuna... 



Como pueden imaginar, Rancapino me persiguió por todo el Hotel Atlántico, —como una palometa a una parpuja— exigiendo que arriara la carná. Desde las cabinas telefónicas del hotel, en plena actuación, tuve que desenredar el nudo ballestrinque llamando a Sevilla a las oficinas de Pulpón quien, una vez enterado de la cuestión y al otro lado del hilo telefónico, me dijo:

No se preocupe, Sr. Osuna. ¿Tiene usted ahí cerca a Rancapino? Póngamelo al teléfono, si es tan amable, y deje el asunto en mis manos... (dijo el famoso manager)


—¡Sí, sí!; ¡Bueno, bueno!; ¡Vale, vale!; ¡Claro, claro!... ¡Lo que usted diga, don Jesús Antonio Pulpón! (concluyó Rancapino)



Beni de Cádiz. Siempre elegante
Fiesta de mucha altura. Telegramas de adhesión de Camarón de la Isla y de Paco de Lucía; momento inolvidable con el maestro Manolo Sanlúcar; con el elegante Beni de Cádiz, que bien clarito lo advirtió: "Vale, sentrañitas mías, me parece todo muy bien, pero yo no cantó ¿eh, mi vida?"; con Chano Lobato, que le acompañó su hijo ChanitoMariana Cornejo, risueña y zalamera, que compartió sus bulerías con Carmen Abenza, la popular presentadora que, junto a Manolo Curao, protagonizaron todas las entrevistas; Rancapino que con el toque de piano se acordó del maestro Manolo Caracol con Carcelero; Juanito Villar, Jineto, Manoli de Gertrudis y Gertrudis, que improvisaron una fiesta irrepetible de un patio de la calle Ángel... Tina Pavón, Curro la Gamba, Manolo Gago, El Niño del ParqueEl Niño de la Leo, que ofició de tocaor a todos los artistas; Reyes Martín, María Jesús Figuereo, Luisa la de Enrique, Jaime Montero...


Veintisiete años hace. Y juraría que fue aye
r.



Manolo Sanlúcar entrevistado por Manolo Curao
Rancapino acordándose de Caracol. Atrás El Niño de la Leo

Chano Lobato, por alegrías, acompañado de su hijo Chanito

Carmen Abenza y Mariana Cornejo

Carmen Abenza y Mariana Cornejo con las palmas de Curro la Gamba y de Manolo Gago
Carmen Abenza y Mariana Cornejo
Carmen Abenza y Mariana Cornejo
Mariana Cornejo, Chano Lobato, Manolo Curao, Chanito y Carmen Abenza

Curro la Gamba conversa con Manuel Curao y Carmen Abenza

Reyes Martín. Atrás, María Jesús Figuereo, Ani la del Pina y Luisa la de Enrique
El Niño del Parque y El Niño de la Leo
Jineto, Manoli de Gertrudis, Juanito Villar y Manolo Curao.
Al lado, Carmen Abenza y Gertrudis
Juanito Villar. Atrás, Manoli de Gertrudis, El Niño de la Leo y Jineto 
Manoli de Gertrudis, Niño la Leo, Juanito Villar, Gertrudis y Jineto
Gertrudis
Gertrudis
Gertrudis

Con José Peña Herrera, El Peña, Luci Vera, Mariana Cornejo, María Jesús Figuereo, Reyes Martín, Ani la del Pina, El Libi y Miguel el Mellao, se hizo uno de los radioteatros cómicos, más divertidos y de un humor inteligente, propio de una época, de personajes excepcionales y maestros de la improvisación, que hicieron reír a toda una generación de oyentes. El radioteatro formaba parte del magazine, conducido por Salvador Estudillo y producido por Javier Osuna.


Javier Osuna
Ani la del Pina, Luci Vera, El Libi, El Peña, María Jesús Figuereo y Reyes Martín
Luci Vera, Ani la del Pina, El Peña y María Jesús Figuereo
Luci Vera, El Peña y María Jesús Figuereo
Ani la del Pina, Luci Vera, El Peña, El Libi y María Jesús Figuereo
El beso de dos enormes artistas: Luci Vera y El Peña
Ani la del Pina, Luci Vera, El Peña y María Jesús Figuereo.
Arriba, El Libi, Salvador Estudillo y Reyes Martín

La gaditana Luci Vera, del barrio de Santa María, íntima amiga de Mariana Cornejo. ¡Genio y figura!

miércoles, 20 de febrero de 2013

"Viejos cooperativos" (II), su legado flamenco (1887-1890)

Antonio Rodríguez Martínez "El Tío de la Tiza"
El concurso de agrupaciones de Carnaval que se organizaba en el siglo XIX era muy distinto al actual. De entrada, las comparsas compartían certamen con las estudiantinas de entonces, y no es de extrañar que los instrumentos de cuerda, presentes en éstas, terminaran formando parte indisoluble de los coros gaditanos, que poco a poco fueron abandonando los instrumentos afrocubanos de percusión, como el güiro y los rascadores, en beneficio de la sonoridad de guitarras, bandurrias y cítaras, éste último instrumento, hoy, no sólo en desuso, sino gran desconocido y olvidado, a pesar del papel tan importante e interesante que tuvo en el desarrollo del tango, de la mano de Rodríguez. Así publicitaban los guitarreros gaditanos la construcción y venta de cítaras en el año 1905, lo que prueba que, en ése momento, era un instrumento en alza:


En 1889, un grupo de comerciantes de las calles Cobos y Cristóbal Colón, preocupados por el descenso de las ventas de sus negocios, optaron por crear un concurso particular de comparsas, cuyo premio consistía en una banda que adjudicarían a aquella "que más se distinga durante el próximo Carnaval por sus vestidos y por la belleza de la música que ejecuten". En realidad, se trataba de una estrategia comercial, ya que las industrias ubicadas en aquellas calles habían visto muy mermadas sus ganancias, en beneficio de las otras arterias más céntricas de Cádiz, que se llevaban una gran afluencia de público y que, además, concentraban todo el grueso de los festejos de antes —todavía hoy lo siguen haciendo— como Columela (entonces calle de la Carne), plaza de San Antonio y calle Ancha (entonces Duque de Tetuán).

Diario de Cádiz, 2 de marzo de 1889

Este concurso, además, contrastó con la suspensión que se hizo del gran certamen del Teatro Principal, que contaba con el apoyo municipal y para el cual estaba previsto que todas las comparsas locales fueran a recibir a la estación de ferrocarril a aquellas comparsas foráneas que llegaban  para concursar a Cádiz.

La "primorosa" banda del certamen de la calle Cobos la ganó la comparsa "Viejos cooperativos", que por tercer año consecutivo repetían su título; no así su tipo, ni sus músicas y letras, que, fiel a la tradición, eran distintas a años anteriores:


Diario de Cádiz, 7 de marzo de 1889

Mientras todo esto sucedía en Cádiz, en Londres, concretamente en el distrito de Whitechapel y en las áreas periféricas, empobrecidas, se empezaron a perpetrar unos horrendos crímenes en serie. Jack el Destripador o Mandil de cuero traía en jaque a la policía británica por los espeluznantes asesinatos, aderezados de misteriosas misivas que enviaba a Scotland Yard, y convirtiéndose en el primer caso de crimen en serie que causó una conmoción mundial periodística sin precedentes. 



La noticia llegaba a Cádiz —como a todos los rincones del mundo—, pero aquí Jack el Destripador se convirtió en el cachondeo del Carnaval de 1889. "Viejos cooperativos" le cantaron el siguiente tango, que seguro que provocaron la sonrisa de todos los gaditanos que lo escucharon:


AHMC, caja número 6.177

También le cantaron a las mujeres un tango guasón, comparándolas con un reloj, muy propio del momento, hoy políticamente incorrecto, pero entonces muy frecuente entre los repertorios de la época y muy aceptado y encajado con sentido de humor por las gaditanas de antaño, a tenor de lo que nos cuentan las crónicas periodísticas. 


AHMC, caja número 6.177

Mas no todas las letras de El Tío de la Tiza fueron así de banales. De hecho, el resto de su repertorio fue muy crítico; tremendamente crítico, por ejemplo con el triste flujo migratorio que en nuestro país se estaba produciendo hacia Argentina: "Presencia España impasible / que sus hijos abandonan / huyendo del hambre horrible / el suelo que tanto adoran; / y emigran a otra nación / buscando el pan que les niegan / la patria que a su aflicción / está sorda, muda y ciega. / Con la mayor frialdad / los ve irse por millares, / y ni, aún por caridad, / los consuela en sus pesares..."

No es de extrañar que un periódico barcelonés, La Dinastía, de ése mismo verano de 1889 (1), recogiese la siguiente gacetilla irónica: "El gobernador de Cádiz ha prohibido el cante en las calles del llamado tango gaditano, que excita a la emigración, lo que debe prohibir son las agencias que los tangos no embarcan a nadie."


Antonio Pozo El Mochuelo
Pero hemos escogido estas dos letras del repertorio que "Viejos cooperativos" presentó ante el ayuntamiento para su aprobación, porque fueron justo las dos que el cantaor Antonio Pozo El Mochuelo grabó con posterioridad en cilindro de cera y luego en placas de pizarra (2).

La grabación se impresionó en Barcelona, en el Gabinete Fonográfico del Centro Fonográfico Comercial de Manuel Moreno Cases, que estaba ubicado en la Rambla del Centro, números 36 y 38. Eran cilindros normales, presentados en estuches de color azul y rojo burdeos y entre otras grabaciones se impresionaron coros de zarzuela (Gran Vía, Sra. Martínez y Sr. Navarro); ópera (Sr. Costanti y Sr. Vallrrosoll) y flamenco (ya aquí el tratamiento de señor desaparece y figura El Mochuelo, a secas). Y se vende como flamenco. A pesar de que no era flamenco. Conste. A la guitarra le acompaña Luis Molina (3).


Cilindro de cera de El Mochuelo con el tango de "Viejos cooperativos"

No fueron los únicos tangos carnavalescos gaditanos que El Mochuelo grabara, pero sin duda estamos ante una de las grabaciones de tangos más primitivas.


Las diferencias de letra son mínimas; las clásicas variaciones que el propio cantaor introduce, como consecuencia de no habérsela aprendido bien. Rodríguez, originiariamente sitúa a Jack el Destripador en Cádiz, mientras que El Mochuelo lo hace en Buenos Aires. Rodríguez utiliza el término insurrectibles y El Mochuelo pronuncia "surrucutibles"(sic). Por lo demás, con un programa de audio sencillo, le hemos dado algo de velocidad y de amplificación —partiendo de la base de que estamos ante el audio de un cilindro de cera— para aproximarnos más al sonido real:

                                     
                                                  

David Palomar. Foto: Paco Sánchez

En abril de 2012, con motivo del I Congreso Monográfico sobre El Tío de la Tiza, el cantaor David Palomar, con las guitarras de Juan José Alba y El Niño de la Leo; la bandurria de Emilio Martín y las palmas y el jaleo de Diego Montoya, Mariana Cornejo y Carmen de la Jara, nos hizo esta extraordinaria versión de "Viejos cooperativos" del año 
1889 y su tango de Jack el Destripador:

                     
                       
                                         

_________________________

(1) La Dinastía, 24 de julio de 1889.

(2) Para oír estos mismos tangos en pizarra, léase una entrada que con anterioridad había efectuado el especialista Carlos Martín sobre el mismo tema: El arqueólogo musical.

(3) GÓMEZ MONTEJANO, Mariano, El fonógrafo en España, cilindros españoles, Madrid: El Autor, 2005 (Madrid: Industrias Gráficas Caro).