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jueves, 8 de agosto de 2013

Pastora Imperio: madre con nombre de especia, hija con nombre imperial (A María Estévez)

Pastora Imperio baja del coche de caballos

Hasta hace relativamente poco tiempo, apenas un decenio, se ignoraba el segundo apellido de la gaditana Rosario Monge la Mejorana, la madre de Pastora Imperio. Descomunal bailaora —y cantaora— de los cafés Burrero y Silverio, y progenitora de una artista que ni quiso ni tuvo edad. Gitana de mistó, como la matriarca que la trajo al mundo, fruto de la unión con Víctor Rojas, sastre de toreros.

En el año 2001 —tras previa parada en la tasca hispalense de 1670El Rinconcillo, que clama su declaración BIC: Bar de Interés Cultural—, en las dependencias de Almirante Apodaca, en la Biblioteca Municipal de Sevilla, fue donde, sin buscarlo, como tantas veces ocurre y a la caza de hallazgos muy distintos, encontramos su empadronamiento en la calle Corredurías, cerquita ya de Feria, donde cada jueves instalan en Sevilla uno de los baratillos de más arte del mundo.


Rosario Monge la Mejorana. Foto: Fernando el de Triana,
Arte y artistas flamencos

La Mejorana, estaba empadronada en la casa números 43 y 45 de la citada calle, en la Sevilla de 1913. Para su segundo apellido, siempre se había especulado el de Vargas o el de Ortega —de hecho, según los periódicos gaditanos de la época, estaba entroncada con Curro Dulce, por lo tanto con los Ortega—, al ser este último bisabuelo de Manolo Caracol. Mas la planilla del padrón sevillano no ofrecía equívoco alguno:

ROSARIO MONGE MONGE, natural de CÁDIZ, de 50 años de edad, de estado VIUDA; hija de JOSÉ y DOLORES; sabe leer (), sabe escribir (), (1).



La Mejorana con sus hijos. A la izquierda, Pastora Imperio; a la derecha Víctor Rojas "Vito"
Foto: Fernando el de Triana, Arte y artistas flamencos

La Mejorana, a la sazón, vivía ya sola con su hijo, el guitarrista Víctor Rojas Monge (al que llamaba Vito), que años más tarde se entroncaría con Los Melu de Cádiz, al contraer matrimonio con Milagros, hermana mayor de Agustín, Perico, Manolo, Pilar, Encarna y José El Melu, carniceros de tabla; tablajeros de arte. 

La fiesta del casamiento fue sonada y se celebró en la calle Desamparados, en el patio donde estaba el reñiero de los gallos de pelea y a la que acudió toda la flamenquería de Cádiz y Jerez, con Antonio El Mellizo, Manuel Torre, los Rebujina, los Espeleta, los Jineto y, al decir de María Estévez (2), del músico Manuel de Falla, cuya obra El Amor Brujo la compuso, precisamente, a petición de la propia Rosario la Mejorana, quien le facilitó la base musical de seguiriyas, soleares, polos, martinetes y zambras, según el criterio, entre otros muchos estudiosos, de Molina Fajardo (3).





Pastora Imperio. José Villegas Cordero
Entre las curiosidades encontradas en el archivo de Diario de Cádiz, mostramos ésta, anteriormente aludida, en donde el propio redactor del periódico, señalaba el entronque de La Mejorana con Curro Dulce, en una noticia, a propósito de una gira de Pastora Imperio, fechada en 1908, en la cual la artista embarca en los muelles gaditanos, a bordo del buque Manuel Calvo, rumbo hacia Cuba y México:


Diario de Cádiz, 30 de abril de 1908


Más adelante, la noticia de impacto nacional de la boda de Pastora Imperio con Rafael el Gallo, fue muy difundida por toda la prensa española; matrimonio que, por cierto, terminó "como la comedia de Ubrique":


Diario de Cádiz, 11 de febrero de 1911



Diario de Cádiz, 21 de febrero de 1911

Retrato de Pastora Imperio. Manuel Benedito Vives

La noticia continuaba, dejando constancia de la enfermedad del padre de Pastora, marido de La Mejorana, que a los pocos meses fallecería:

"En el expreso de Andalucía marcharon hoy a Sevilla la madre y el hermano de Pastora Imperio, por estar muy delicado de salud el padre de ésta.

Gallito permanecerá con su esposa en Madrid hasta el miércoles, en cuyo día saldrán también para Sevilla.
Un fotógrafo hizo en la capilla retratos de los novios y asistentes al acto, pues el párroco se negó a que lo retratasen" (4).




María Estévez con Milagros Melu

Para conocer la vida de Pastora Imperio, recomendamos la lectura del trabajo de María Estévez, Reina del duende, libro que tuvimos el honor de presentar el pasado mes de diciembre en El Café de Levante. con la propia María que expresamente vino desde Los Ángeles; con Tere Torres y ante los habituales parroquianos del café.




María Estévez



Carmen Amaya y Pastora Imperio







No se puede ser más guapa.
Pastora Vega, biznieta de Pastora Imperio y

tataranieta de La Mejorana


                             

            
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(1) Archivo Municipal de Sevilla. Empadronamiento general, Año de 1913, P/147. Suele ser costumbre de muchos gestores de archivos y bibliotecas, creerse que los fondos son "suyos", en vez de públicos, para lo cual establecen normas absurdas, desproporcionadas y caprichosas, que zancadillean el normal desarrollo de la investigación. Es el caso del Archivo Municipal de Sevilla que, primero, no permite al investigador fotografiar los fondos públicos (ha de hacerlo el departamento de la fototeca) y, en segundo lugar, te cobra por cada reproducción; lo cual es inmoral (aparte de un atraco a mano armada con pasamontañas de hilo negro).

(2) ESTÉVEZ, María y DONA, Héctor, Reina del duende. La vida, los amores y el arte de una mujer apasionada, Barcelona: Rocaeditorial, 2012 (Págs. 260 y 261).

(3) MOLINA FAJARDO, Eduardo, Manuel de Falla y el "cante jondo". Prefacio de Andrés Segovia, Granada: Universidad de Granada, 1990 (Edición facsimilar de la de 1962), Págs 15 y 16.

(4) Diario de Cádiz, 21 de febrero de 1911.

jueves, 18 de abril de 2013

Manuel Torre concursa en Cádiz (1925)


Los concursos de cante y baile flamenco debieron ser bastante tempranos. Somos de natural competitivos, por tanto no es de extrañar que ya en 1903 tengamos constancia de la celebración de uno —no así de su desenlace—. Y los que aparecerán. ¡Dale tiempo a la gotita... y tú verá la estalagmita!

Contábamos en otra ocasión que los prestigiosos jerezanos hermanos Torre, Manuel Torre y Pepe Torre, actuaron en Cádiz el 25 de abril de 1903, en el Teatro Circo Gaditano, cosechando mucho éxito y siendo una de las grandes atracciones de la función, junto a las también destacadas figuras gaditanas de Enrique Jiménez Hermosilla y de Vicente el Colorao.

Hoy traemos un anuncio insertado en el periódico El Noticiero Gaditano, programado para el sábado, 3 de enero de 1925, en el que el espectáculo se publicita específicamente como concurso de cante y baile flamenco.

Participan los bailaores Francisco Serran y Antonio Ramírez; las bailaoras Hermanas Sevilla; los cantaores Pepe Torre y Manuel Torre y el tocaor El Niño de Huelva.


jueves, 28 de febrero de 2013

Javier Molina: entrevista inédita. "Ahora hay muchos flamencos de pan y pescao"

Javier Molina. Foto: Arte y artistas flamencos
Una de las grandes figuras de la guitarra flamenca, sin ningún género de duda, fue la del jerezano Javier Molina Cundí, Jerez de la Frontera (Cádiz), 1868-1956. Considerado el punto de partida de la Escuela guitarrística de Jerez, tuvo, entre otros muchos alumnos-discípulos, a los jerezanos Rafael El Lápiz y a Manuel Morao.

Acompañó a todas las grandes celebridades del momento. Su gran longevidad (88 años), impensable para los datos y cifras que conformaban la esperanza de vida de su tiempo, hizo que su toque ilustrara el cante de artistas de épocas muy distintas: Tomás El Nitri, El Caoba, Paco la Luz, Fosforito, El Loco Mateo, Juan Breva; Manuel Torre, Don Antonio Chacón; Manuel VallejoLa Niña de los Peines, Manolo Caracol o Lola Flores.

Este fardo ha entrado por Santa María del Mar, por la Playita de Los Corrales y arrastra con la mar de leva una entrevista a Javier Molina, cinco años antes de aquella que el artista jerezano concedió al periódico Dígame, el 23 de agosto de 1955, realizada por Juan de la Plata, con fotografías de Eduardo Pereiras. Para quien no la conozca y esté interesado en leerla, hay distintos sitios webs que la tienen transcrita desde hace tiempo. Puede conocerla aquí, pero si lo que quiere es ver la reproducción hemerográfica, puede hacerlo en el blog papeles flamencos.

Si cotejamos una y otra entrevista, separadas cinco años en el tiempo (la muy conocida de 1955 y la que hoy desempolvamos de 1950), no encontramos contradicciones en el testimonio de Javier Molina sobre su concepción del arte flamenco, pretérito y presente. Para casi todo el mundo —y para los flamencos, especialmente— todo tiempo pasado fue mejor.

Sigue hablando con devoción y no poca nostalgia de Don Antonio Chacón, al que admira más que a nadie —más que a Manuel Torre, como la mayoría de los coetáneos de los dos, con la sola excepción del grito siguiriyero de éste— y narra la aventura "artístico-Tartésica" que junto a Chacón y a su hermano, el bailaor Antonio Molina tuvieron; periplo que discurrió por las provincias de Cádiz, Huelva y Sevilla, con una guitarra al hombro, descalzos los tres, para preservar las preciadas botas. Una información que es concordante con aquella que se nos contó y que tan bien descrita quedó en la biografía que Blas Vega hizo de Chacón, lo cual demuestra el excelente aparato crítico del biógrafo y la veracidad y la sólida documentación que Pepe Blas Vega le insuflaba a sus trabajos. Por eso dicha biografía, lejos de interpretaciones personales o patéticas gitanofobias o gachefobias (que tan nocivo es lo uno como lo otro), es todo un modelo a seguir (1).

Se inclina Javier Molina en 1950 en destacar a La Niña de los Peines como la mejor artista cantaora del momento y en subrayar a El Niño de Huelva como la mejor figura de la guitarra. Cinco años después, en 1955, era Manuel Vallejo a su entender el cantaor más completo y El Niño Ricardo el mejor tocaor del momento. ¿Contradicción? No lo creo. Normalmente, a insulsas preguntas: insulsas respuestas; quiero decir, que en el amplio abanico de los gustos hay espacio para muchos "números unos"; y en segundo lugar, hay cinco años de diferencia entre una entrevista y otra, tiempo más que suficiente para que una opinión sea modificada, como es natural y legítimo (por otra parte).

Javier Molina, visto por Chumy Chúmez

Sí encontramos —en cambio— una notable inexactitud en la respuesta que da a la pregunta de "si tuvo muchos discípulos", pues señala a Enrique el Mellizo, y a Enrique Ortega como depositarios de su enseñanza y, en modo alguno, pudieron ser discípulos suyos, primero por una cuestión de edad: El Mellizo (1848) le sacaba 20 años a Javier Molina (1868); Enrique Ortega (Feria) El Gordo, otro tanto de años —no digamos ya la segunda posibilidad de Enrique Ortega (Díaz), El Gordo Viejo—; y aparte de todo: esos tres Enriques eran todos cantaores, no tocaores.

Me inclino más por una mala interpretación y posterior transcripción periodística de lo que el artista jerezano le estaba narrando en su humilde domicilio de la calle Prieta. La entrevista la firma José María Cepero y está ilustrada con una fotografía, junto a un dibujo de Chumy Chúmez, al igual que aquella que vimos de La Pompi, al darse la circunstancia de que el humorista gráfico se encontraba, circunstancialmente, en Jerez de la Frontera, como alférez de las milicias universitarias, según publicó Diario de Jerez y según nos indicó nuestro fardero amigo David.

La entrevista revela que unos avispados señores de Barcelona se llevaron en una "cajita" magnetofónica, —pa los restos y sin trincá, que diría El Beni—, una cinta con su toque antiguo, sus trémolos irrepetibles y sus magníficas ligazones, grabado en las partículas de hierro de una vieja cinta casete. Coba del nueve. Le llamaron "El brujo de la guitarra", por algo fue. Así lo definió un coetáneo suyo, Fernando el de Triana, en ése libro "grande y muy bonito", al que su hija se refiere en el transcurso de la entrevista; libro, por cierto, que tan sólo le dedica siete raquíticos renglones a su figura, muy escasos, escasísimos para la dimensión artística del jerezano (2).

Recientemente, Carlos Martín, ha compartido una interesante entrada sobre Javier Molina, en la que se puede oír su toque y leer sus andanzas por los cafés cantantes gaditanos, en El Arqueólogo Musical.

Ahora la entrevista. Disfrútenla. Que hace una mañana de categoría y la marea está llenando.

La Voz del Sur, 18 de junio de 1950
_________________________

(1) BLAS VEGA, José, Vida y cante de Don Antonio Chacón, Madrid: Editorial Cinterco, 1990.

(2) EL DE TRIANA, Fernando, Arte y artistas flamencos, Madrid: Editoriales Andaluzas Unidas, 1986 (Edición facsímil de la de 1935, Pág. 157 y 230).

martes, 15 de enero de 2013

Manuel Torre y Antonio Chacón (II), prestidigitadores del cante

El espectáculo gustó. De ahí que al siguiente fin de semana, se proyectase una nueva función, con la incorporación de nuevos artistas flamencos: La Macarrona, Vicente Vides El Colorao y el gran tocaor Javier Molina. Repitieron Manuel Torres, Enrique Jiménez Hermosilla, las boleras Francisca y Juana Jiménez "sobrinas del Teté" y la comparsa "Los prestidigitadores":


Diario de Cádiz, 21 de abril de 1903

Veamos una pequeña muestra de las coplas de "Los prestidigitadores", que compartieron las tablas del Teatro Circo Gaditano:

                    A esta tierra preciosa 

                    donde nacimos
                    como prueba de afecto
                    un gran saludo le dirigimos.
                    Sólo en cuatro días
                    vamos a enseñarle
                    nuestro juego a ustedes
                    si es que antes a toditos
                    no nos meten en la preve.
                    Nuestro juego consiste
                    (ilegible) ...con sinceridad
                    en buscarnos las perras
                    y engañar a la humanidad.
                    Esto es como el Castillo
                    Chuchurumbé
                    que cuanto más se mira
                    menos se ve.
                    Este abanico tan graciosísimo
                    y tan sencillo
                    todas las gaditanas
                    van a encontrarlo
                    en sus bolsillos.
                    Y con los patitas
                    del ve que te vi
                    tendrá en las corvillas
                    en vez de abanicos
                    un Guardia Civil.

                                

                    Es esta cacerola
                    tan misteriosa
                    que con ella se hacen
                    cuarenta juegos
                    y ochenta cosas.
                    Con echarle sólo un pan frito
                    del doctor Bullate
                    ve usted la cacerola
                    llena de arroz con tomate.
                    Si le doy con la vara
                    y boca a bajo la pongo
                    se bailan sevillanas
                    y se canta hasta el morrongo.
                    Si se le quita el mollate
                    eche usted aquí
                    dos o tres piernas gordas
                    y verás salir
                    cuarenta chica de vino blanco
                    bailando el vito
                    y cantando farruca 
                    a la par vienen
                    dos mil bobitos.
                    Si tiene usted suegra
                    que puedan estorbar
                    de cabeza aquí caen
                    y salen todas achicharrá.


AHMC

Manuel Torre y Antonio Chacón (I), prestidigitadores del cante

Manuel Torre
Antonio Chacón
La actuación más temprana de la que tengamos noticia de Manuel Torre cantando en Cádiz, a día de hoy, se produjo el 5 de abril de 1903. También se trata de la primera ocasión —que conozcamos— en la que participaron, juntos en la capital, los dos colosos del cante jerezano, ya que compartió las tablas del teatro viñero con Don Antonio Chacón, quién ya gozaba de gran fama como cantaor y de excepcional malagueñero. Chacón había estado anteriormente cantando en Cádiz en otros escenarios (por ejemplo el Café del Correo), además de sus ya conocidas incursiones en la Velada de los Ángeles, con El Mellizo y en el Teatro La Infantil; ambas relatadas por él y comentadas en otro fardo.

Cartel de 1902. Archivo Blas Vega
Los empresarios del Teatro Circo Gaditano, que estaba ubicado en la Plaza de Jesús Nazareno, proyectaron en 1903, espectáculos mixtos, en los cuales tenían cabida "lo bolero", "lo carnavalesco" y "lo flamenco". 

Ya Manuel Torre —justo un año antes— había compartido escenario con agrupaciones del Carnaval gaditano. En aquella ocasión fue en el Salón Concierto Filarmónico Oriente, de Sevilla, con la "comparsa chirigotera, mímica y bailadora" "Las ranas", del célebre murguista José Suárez, compartiendo cartel con grandes artistas flamencos, entre otros: Pepa Oro, Las hijas del Ciego (Salud y Lola Rodríguez), La Sordita (Juana Valencia), Juana y Fernanda Antúnez, La Serrana (María Valencia) y las sonantas espléndidas de El Hijo del Ciego (Joaquín Rodríguez) y Juan Gandulla Habichuela

En esta ocasión "el cantador de farrucas" (sic) Manuel Torre compartirá cartel con El Troni y con Enrique el Mellizo hijo— Hermosilla y con las guitarras de Manuel Pérez El Pollo y Manolo El Pintor; además de la "comparsa chirigotera" (sic) "Los prestidigitadores", cuyo presidente (entonces las agrupaciones no contaban con la figura del director) era Manuel Ruiz Hidalgo:


Diario de Cádiz, 4 de abril de 1903. Obsérvese que al referirse a Enrique Jiménez, hijo de Enrique El Mellizo, se le nombra Hermosilla, lo que refuerza la tesis de que así era llamado
(al ser padrino de su bautizo el espada sanluqueño, Manuel Hermosilla), en lugar de El Morcilla.

Además de mujeres hermosas "del elemento popular", el Teatro Circo Gaditano estaba lleno de "touristas de Sevilla". Chacón llegó tarde, por mor del tren correo, que algún percance le impediría estar puntual en la estación. Mosqueo entre el público, apaciguado sólo cuando el jerezano se templó por malagueñas.


Juan Torre, padre del cantaor Manuel Torre.
Foto: Arte y artistas flamencos
Manuel Torre, (el niño de Juan Torre), agradó igualmente al publico, dejando el periodista anónimo también constancia, de ser de las primeras veces que actuaba en Cádiz. "El Majareta", seguramente lo había hecho con anterioridad; máxime, sin atendemos a los testimonios que conocemos, vía Fernando Quiñones, de acoger Enrique el Mellizo en su casa a Manuel Torre, cuando éste prestaba servicio militar en el Cuartel de San Roque, inmediato a su vivienda (1). Además de la raza, la estirpe y la excentricidad, Juan Torre compartía con Enrique El Mellizo —como dice su biógrafo Juan de la Plata— su oficio de matarife: Juan en el Matadero de Jerez y Enrique en el Matadero de Cádiz (2).

El Troni y Hermosilla, el hijo del Mellizo "no por ser muy conocidos y populares", también cosecharon grandes aplausos en el coliseo de la Plaza de Jesús Nazareno. Y la comparsa, claro, que la lió:



Diario de Cádiz, 6 de abril de 1903

Veamos la instancia oficial que se cursó ante el ayuntamiento de Cádiz (3) de "Los prestidigitadores", con la reseña de los "socios", todos comparsistas del barrio de La Viña, habitando sus calles más humildes:


AHMC


AHMC


Mañana más (como dice Ignacio Salas)...


_________________________

(1) QUIÑONES CHOZAS, Fernando, De Cádiz y sus cantes, Barcelona: Fundación José Manuel Lara, 2005 (Pág. 183).

(2) FRANCO MARTÍNEZ, Juan (Juan de la Plata), La pena sonora. Vida, cante y gloria de Manuel Torre, Jerez: El autor (Al Andalus: 2008), Pág. 35.

(3) Archivo Histórico Municipal de Cádiz, caja nº 3.615.